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D I V I S I Ó N
T O
R T U G A S M A R I N A S
P R O T O R T U M A R
PROGRAMA PARA CONSERVACIÓN DE
TORTUGAS MARINAS
El Programa para Conservación de Tortugas Marinas de
ORCA se encarga de desarrollar proyectos de
investigación en temas como la ecología de las tortugas marinas y el
efecto de la interacción humana, con el objetivo de implementar claras
iniciativas de conservación y protección. Viene realizando un registro
de varamientos de tortugas marinas, con el objeto de conocer las
principales causas de muerte en las tortugas marinas. Mediante un examen
médico forense se profundiza en la problemática del animal y se
determinan estrategias que permitan mejorar su conservación.
  
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TESTIMONIO:
SITUACIÓN DE LAS TORTUGAS MARINAS EN PERÚ
El pasado verano 2007, Denise
Vera, arquitecta y miembro de ORCA, en un recorrido a pie desde el
Balneario Punta Sal, Tumbes, hasta la playa turística de Máncora, Piura
(ambas en la costa norte de Perú) encontró a la orilla más de 20
tortugas marinas muertas. Los cuerpos correspondían a tortugas verdes,
especie Chelonia mydas agassizii, comunes a las aguas del norte
peruano y fáciles de identificar por el caparazón verde oscuro. Las
tortugas asesinadas se encontraban muy cerca del balneario, y algunos
turistas se percataron de las victimadas. Muchas de las tortugas
presentaban el caparazón partido, las aletas cortadas, algunas sin
cabeza, pero todas mutiladas por pescadores de la zona.
Muy
cerca al hotel Punta Sal se encontró una tortuga que estaba siendo
mutilada por tres pescadores de la
zona. A pesar de que varios turistas se acercaron con curiosidad,
escondiendo el enojo y el desagrado por un acto tan vil como ese, los
pescadores no desviaron su atención. Estaban descuartizándola viva,
separando el cuerpo y carne del caparazón. Ya tenían las entrañas
separadas del cuerpo, y al solicitarles una foto, sólo uno de
ellos se atrevió a
salir con el descaro de posar su 'obra de arte': una mutilación
desalmada.
Al indagar como
realizan estos actos, aparentemente cotidianos, los pescadores dijeron
que 'las tortugas salen por sí solas a asolearse a la arena, y
aprovechando esto, se las mata'. Las tortugas salen a la orilla en esta
época del año, muchas otras son capturadas, pero todas son
igualmente asesinadas.
Se
fundamentó que iban a utilizar su carne para venderla. El fin, netamente
económico, no escatima en asesinar animales en peligro de extinción,
pese a estar prohibidos su captura, asesinato y comercialización. Los
pescadores autores de uno de estos crímenes se mostraron suspicaces a la
hora de tomar la fotografía, pues saben de antemano que lo realizado es
un delito, está prohibido y penado por ley.
Encontrar más cuerpos de tortugas asesinadas se ha convertido en algo
común en el recorrido entre Punta Sal y Máncora. Estas tortugas, de no
ser asesinadas, tendrían mucho más tiempo de vida pues cada una puede
vivir entre 80 y 100 años, y en cada desove, dejar entre 100 y 200
huevos. Haber matado una hembra, significa matar una generación entera.
El comportamiento natural de las tortugas verdes en esta zona de la
costa norte del Perú, se hace costero durante la primavera y el verano.
Estas viven en mar abierto la mayor parte del tiempo, pero en la costa,
se acercan a las peñas lisas y negras de mediano tamaño para alimentarse
de diversos animales marinos cangrejos, conchas, algas y peces. Los
pescadores de la zona al pescar con redes las cazan, las matan para
destazarlas y generalmente tiran al mar los restos. Las tiran al mar por
estar prohibido su consumo.
Al pensar en la razón de estos actos, o que tanto beneficio trae un poco
de carne de tortuga por el simple hecho de matarlas, no se encuentra
ninguna válida. Resulta más atractivo para la zona en estas playas
altamente turísticas, que la gente admire en vida libre a las tortugas
en su máximo esplendor biológico, como desde hace millones de años: un ciclo
que se ve interrumpido por la extinción a manos del ser humano.
No esperemos que las tortugas marinas se extingan en el norte como se
han extinguido de las
costas de Lima y como parece suceder a corto plazo en el sur del Perú.
CHANCAY, PERÚ: TORTUGA DE CUERO PIERDE LA
VIDA BRUTALMENTE.
A
las 2:30pm del 13 de Marzo, una tortuga de cuero, especie Dermochelys
coriacea, nadaba libremente frente a las aguas de Chancay. El
infortunio de nadar en las costas peruanas, se hizo realidad cuando un
inescrupuloso pescador le reparo el más cruel final. Lazada por los
hombros pues no la podía subir al bote, fue remolcada hacia la orilla.
Se trataba de una hembra juvenil de 100 Kilos y 1.70 metros de largo.

En la orilla, otro personaje, Mauro 'el limpiador de pescados', esperaba la
mercancía para victimarla. Con la ayuda de dos muchachos, la tortuga fue
puesta boca arriba , indefensa sobre su caparazón, para culminar la
faena. Un fuerte golpe con el cuchillo a la altura del costado derecho
del cuello infringieron dolor y un orificio de 20 centímetros de
profundidad. La tortuga estaba aterrada y aleteaba con desesperación.
Para evitar el escape y conocedor de su oficio, Mauro sujeto la aleta
pectoral derecha para cercenarla ante la mofa, el aliento y los aplausos
de los niños y jóvenes asistentes a tremendo escalofriante escenario que
escapaba totalmente a la definición de humanidad. Imagen derecha:
cortesía canal 46 de Chancay Televisión.
Aún sobre su
caparazón, incapaz de moverse, alrededor de las 5:30pm se presentó el
personal de la
Capitanía de Puerto de Chancay avisados por un medio de prensa local.
Aún con el captor frente a su víctima, el Teniente Velásquez dio la
orden de liberar a la tortuga de sus amarras y llevarla a las
instalaciones de la Capitanía para prestarle ayuda.

Decenas de personas
queriendo ayudar al animal, empeoraron la
situación al colocar nuevamente a la tortuga sobre su caparazón para
curarla, sin notar el severo estrés al que estaba siendo sujeta. La
tortuga respiraba por la boca y se
movía desesperada sin cesar, usando la poca energía restante.

La fisiología especializada de las tortugas marinas en general, les
impide colocarse sobre su dorso. Los pulmones, localizados sobre la
pared del caparazón, soportan el peso de todo el cuerpo
cuando el animal queda sobre el dorso, generándole una presión innecesaria y anti-natural que
puede derivar en
un cuadro agudo de insuficiencia respiratoria y consecuente
insuficiencia cardiaca. Esta condición, sumada a la gran perdida de sangre y severo
estrés sufrido por la tortuga de este caso, causaron finalmente
la muerte del animal en las horas
siguientes, como se determinó en el examen médico forense realizado
posteriormente por el personal especializado de ORCA (foto derecha).
La tortuga de cuero es la tortuga más grande y rara dentro de las siete
especies de tortugas marinas que habitan el océano. De estas especies,
cuatro de ellas visitan las aguas peruanas: Chelonia mydas
(tortuga verde), Eretmochelys imbricata (tortuga carey),
Lepidochelys olivacea (tortuga golfita del Pacífico) y
Dermochelys coriacea (tortuga de cuero o laúd).
Esta
tortuga puede alcanzar los 2.7 metros de amplitud de aletas, desde la
punta de la aleta pectoral derecha a la punta de la aleta pectoral
izquierda. No presenta caparazón expuesto, lo que la hace única, puesto
que el caparazón se encuentra debajo de una capa de piel. Se la puede
identificar por esta característica.
Si bien los asesinos intentaron vender su carne, fueron ignorantes del
daño no solo al animal sino hacia la salud pública, pues se ha reportado
que la carne de esta especie es tóxica entre las tortugas marinas para
el consumo humano. La carne de esta tortuga contiene la sustancia
denominada 'queloniotoxina', aún en investigación, y que produce
indigestión, diarreas, vómitos, e intoxicación severa. Asimismo, las
tortugas marinas, como los delfines, ballenas y lobos marinos, acumulan
la contaminación química vertida en el mar y esta es almacenada de sus
tejidos produciendo enfermedades tanto a los animales como a los seres
humanos que consumen esta carne.
Los cuatro implicados han sido intervenidos por la Policía Nacional del
Perú, Dirección de Turismo y Ecología, con el apoyo de ORCA, la
Comisaría local y la Capitanía de Puerto de Chancay. Los detenidos han
sido puestos a disposición de la fiscalía para su procesamiento en
agravio a la ecología, atentado a la naturaleza, extracción y asesinato
de una especie en grave peligro de extinción, e intento de
comercialización de una especie prohibida. Estos sujetos podrían pasar
10 años en la cárcel. La tortuga de cuero, como todas las tortugas
marinas que viven en aguas peruanas, esta protegida por el Decreto
Supremo N. 013-99-AG que establece en su contenido la lista de Especies
de Fauna Silvestre en Peligro de Extinción y el Decreto Supremo N.
158-77-AG que establece el Reglamento de Conservación de Flora y Fauna
Silvestre, por el cual el Ministerio de Agricultura enuncia la lista de
especies amenazadas, especies raras, y especies bajo situación
indeterminada y en donde se clasifica la especie Dermochelys coriacea
(Tortuga de cuero) como especie en peligro de extinción.
ORCA se mantiene en contacto con la Capitanía de Puerto de Chancay
para impartir talleres educativos dirigidos a niños de los colegios locales
en los que estudian la mayor parte de los hijos de los pescadores.
Asimismo, se dictarán charlas sobre conservación del mar, la
problemática de la contaminación y la importancia de la protección de la
fauna marina en las playas aledañas al puerto de Chancay y especialmente
para el Sindicato de Pescadores Artesanales de Chancay. Este esfuerzo
permitirá integrar Chancay y sus habitantes a la Red de
Varamientos que ORCA viene difundiendo para evitar que sucedan más actos
criminales como los sucedidos el verano 2007.

CITES: Convención sobre el Comercio Internacional
de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre.
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